Qué es una vía apta o no apta para circular

Si entra, vale, ¿no? Pues no. Que tu coche pueda pasar por un tramo de una carretera no significa que esta sea apta para circular por ella. Y mucho menos que porque solo parezca una “carretera algo descuidada” tu seguro del coche te vaya a cubrir si circulas por ella. De hecho, es importante que tengas mucho cuidado por donde conduces con tu vehículo si no quieres llevarte un susto si te ves en la necesidad de usar tu seguro de coche.

Muchos caminos y un único resultado…

Hay muchos motivos por los que podrías acabar decidiendo entrar en una carretera no asfaltada o mal acondicionada: tomar un atajo para llegar antes a tu destino, descubrir rutas diferentes, vivir nuevas aventuras… Si sale bien, habrás ganado experiencia, pero si algo sale mal, puedes perder mucho porque lo cierto es que es muy probable que tu seguro del coche no te cubra si tienes un percance en este tipo de carreteras.

Tu seguro de coche puede echarse atrás si tiene que asistirte o indemnizarte por un percance en una vía no apta para la circulación

Vamos a delimitar un poco más el terreno para no ser tan genéricos. ¿A qué nos referimos exactamente con “ese tipo de carreteras”? En general, hacemos referencia a vías no aptas, o lo que es lo mismo, vías que no son apropiadas para una conducción segura pese a que se pueda transitar por ellas.

¿Quién decide, pues, qué es una vía segura y qué no? Ante la duda, hay que recurrir al Estado, si bien es cierto que no hay un decálogo general para aprender a diferenciarlas. El criterio para declarar una vía no apta puede variar sensiblemente de una comunidad autónoma a otra. ¡Mucho cuidado!

¿Cómo sé si una vía es apta o no apta para circular?

Los siguientes parámetros te servirán de guía para identificar o tratar de analizar por ti mismo si una carretera puede ser considerada vía no apta.

En general, este tipo de carreteras en los que ningún (o prácticamente ningún seguro) va a querer acudir a rescatarte son tramos que, aunque puedan ser transitables, no están asfaltados y que van desde un camino rural, hasta otro de tierra. Un truco: no tienen marcas viales, ni señales —verticales ni horizontales— y no aparecen o suelen estar marcadas como tal en el mapa de carreteras o navegador GPS.

Una vía no apta para la circulación, según la Ley, es aquella que no está reconocida como tal, es decir, la que no es de titularidad del Estado, Comunidad Autónoma, Diputación Provincial o Ayuntamiento (caminos rurales, forestales, privados…)

Si sueles transitar por carreteras de este tipo, debes saber que existen algunas compañías que ofrecen la posibilidad de añadir a tu seguro de coche la cobertura de asistencia en este tipo de tramos por lo que te convendría estudiarlo.

En otras áreas como, por ejemplo, zonas de playa donde transitamos sobre arena, la ayuda sería imposible por lo que la negación de una cobertura no responde a un capricho, sino a una limitación real. Hacer llegar hasta allí una grúa o los dispositivos necesarios para poder asistirte sería muy complicado por lo que te recomendamos que, para tramos de este tipo, utilices otro tipo de medio de transporte: una bicicleta, si fuera posible, o realizar el camino a pie.

En resumen: lee muy bien tu póliza antes de lanzarte a la aventura con tu coche ya que existen muchos caminos en los que no estarías cubierto y el desconocimiento de esto podría suponerte un gran daño personal y económico. ¿Aún no has contratado tu seguro o quieres ampliarlo con estas nuevas coberturas? Déjate asesorar por una correduría de seguros de confianza como Seguros Nogal.