limitaciones comparadores de seguros

Recientemente, los comparadores de seguros se han vuelto muy populares. La propuesta en sí es interesante: comparar los precios entre distintas compañías aseguradoras para unas condiciones concretas en cuestión de unos minutos, pero, ¿son tan efectivos como parecen?

Una idea práctica y con potencial

Efectivamente, la de los comparadores de seguros es una idea con bastante potencial. Sin movernos del sitio y en un único lugar podemos comparar entre distintas compañías cuáles serían los precios para un tipo de seguro en concreto. Sin embargo, cuando ponemos en marcha este sistema que casi prometía desbancar a corredurías y mediadores de seguros, nos damos cuenta de que no es tan eficiente como parece.

La herramienta completa que no funciona como nos gustaría

Para poder comparar el precio que tendría nuestro seguro en las distintas compañías tenemos que seguir un proceso determinado y lineal. Este proceso no dura más que unos pocos minutos y durante el mismo se nos solicita información de diverso tipo y que, de hecho, es fundamental para establecer el presupuesto en un seguro como, por ejemplo, en un seguro de coche: si el vehículo se estaciona en garaje, cuánto tiempo de carnet tiene el conductor, el modelo del vehículo, etc. ¿Cómo es posible que con tantos detalles que ofrecemos, los resultados sean tan poco realistas?

Nuestra experiencia con los comparadores de seguros

Si has usado ya un comparador de seguros, es muy probable que te hayas dado cuenta que el atractivo precio que en un principio te salía más barato, termine siendo el más caro de todos o al menos uno de ellos. Esta es a la conclusión que hemos llegado después de ponerlo a prueba y cotejar nuestras experiencias con las de algunos clientes.

No te fíes del «precio final» de tu seguro

Nos vemos en la siguiente situación: después de introducir los datos que se nos solicitan, tenemos una lista de resultados de precios orientativos para nuestro seguro. Escogemos el más económico, establecemos contacto con la compañía, le facilitamos la referencia que nos han dado en el comparador y nos comunican que el presupuesto es diferente al ofertado, generalmente suele ser mayor ya que los precios que nos muestran son de tipo *desde, es decir, a partir de la cantidad que nos señalan. 

Bien, nos quedamos con el precio final y seguimos llamando al resto de compañías según el orden de precio más barato a más caro que nos proporciona la lista. Vamos comprobando que en la mayoría de los casos nos encontramos con la misma situación: el precio varía significativamente respecto a lo que nos han ofertadoMuchas compañías se posicionan con productos excepcionalmente limitados por el hecho de conseguir mejor precio que sus rivales. ¿El resultado? Un seguro que apenas cubre nada y a poco que quieras añadir coberturas sube la prima a valores más comunes, por lo que la comparativa no resulta real. Aquí también entra en juego las diferencias entre corredor y agente de seguros y cómo cada uno de ellos es capaz de ofrecer su mejor producto y precio.

Finalmente, después de investigar ‘realmente’ por nosotros mismos cada precio del comparador, llamando a cada una de las aseguradoras, nos damos cuenta que la aseguradora que mejor precio nos ofrecía no era la primera del listado. A veces ni siquiera la segunda o la tercera. Hay que bucear bien entre compañías y coberturas para obtener un seguro que merezca la pena. Y eso conlleva tiempo.

¿Por qué varían tanto los precios entre lo ofertado y lo real?

Responder a esto es una cuestión complicada pues en el precio de un seguro entran en juego muchos factores, algunos confidenciales que no podrían ser registrados durante el proceso de recogida de información en la web y otros personales que solo los propios agentes de las aseguradoras pueden procesar al no permitir un tratamiento automatizado, por lo que el precio final que nos muestra un comparador no deja de ser una estimación en base a ciertos parámetros introducidos, pero nunca el precio real que sólo se obtendrá después de completar tu perfil y necesidades, y que frecuentemente se suele apartar a la alza del primer precio ofertado.

Además, en muchas ocasionas las compañías disponen de ofertas muy agresivas el primer año, que en renovaciones posteriores recuperan con subidas en las primas que las equiparan o incluso superan al resto de seguros que en un principio parecían más caros.

Comparadores de seguros vs. Corredurías de seguros

Por lo visto hasta ahora, podemos tener bastante claro que el sistema que sustenta a los comparadores de seguros aún debe mejorar, la cuestión es si podrá hacerlo lo suficiente para sustituir otras alternativas del mercado como los servicios profesionales que ofrecen los mediadores o las corredurías de seguros.

Aunque su propuesta es muy atractiva, al final nos damos cuenta de que los comparadores de seguros no son tan eficientes como parecen y que la opción más eficaz para ahorrar tiempo y dinero en la contratación de nuestro seguro es recurrir al servicio de una correduría de seguros donde nos aportan presupuestos reales, adaptados 100% a nosotros y diseñados al completo con nuestros datos.

¿Qué ventajas aporta un correduría de seguros?

Las corredurías de seguros ofrecen un sistema similar al que ofrecen los comparadores, pero 100% eficiente ya que los corredores de seguros toman todos los datos que son necesarios para poder ofrecernos un presupuesto realista.

Con estos datos, el corredor solicita información a las distintas compañías y nos muestra resultados completamente fiables porque han sido diseñados tomando nuestros datos particulares y nuestras necesidades reales por lo que se trata de propuestas personalizadas, en ningún caso generalizadas ni orientativas, sino finales. En el caso de decidirnos por una no habrá ninguna variación a la hora de realizar la contratación.

¿Qué ventajas aporta un comparador de seguros?

La ventaja que proponen los comparadores de seguros respecto a las corredurías de seguros físicas o mediadores de seguros, es que el proceso se puede realizar desde casa: introduzco mis datos en la web, selecciono el resultado que me interesa y espero a que me llame la compañía por teléfono para hacer la contratación. Si no damos importancia al posible cambio de precio que nos comuniquen durante la llamada y contratamos, habremos ahorrado tiempo, pero muy probablemente habremos pagado algo más de lo necesario.

Si bien es cierto que para contratar el servicio de una correduría de seguros física deberás acudir presencialmente, este proceso solo debes hacerlo una vez. Generalmente siempre vas a trabajar con el mismo corredor de seguros y, en caso de que no, tu ‘expediente’ será pasado a otro gestor al que, llegado el momento, es posible que le baste tan solo una llamada en la que le indiques que quieres estudiar las distintas propuestas del mercado antes de renovar tu seguro para ponerse a trabajar y ofrecerte el mejor precio posible.

En el caso de que prefiramos o sea necesario acudir personalmente para cada revisión que queramos hacer (las renovaciones de tu seguro si estás contento con él se hacen automáticamente), esto te tomará muy poquito tiempo que será el que tardes en dar la información al corredor y firmar el contrato con la compañía que hayas elegido.

Conclusión

Los comparadores de seguros se basan en estimaciones y configuraciones básicas que ofrecen precios muchas veces inasumibles por las pocas coberturas que dispone y, si se quiere añadir prestaciones a las obtenidas, el precio resultante no es tan atractivo. Una correduría de seguros, sin embargo, ofrece un producto totalmente personalizado en base a las necesidades del cliente y, gracias a la independencia con las aseguradoras, consigue un precio muy ajustado sin que repercuta en el cliente.

Si quieres saber más sobre las ventajas de una correduría de seguros, no dudes en contactar con Seguros Nogal y pedirnos información. Estudiaremos tus necesidades concretas y te ofreceremos los seguros que mejor se adapten a tus necesidades y al mejor precio del mercado.