prevención cáncer de mama

En el Día Internacional contra el Cáncer de Mama es primordial hacer hincapié en la importancia de detectar la enfermedad en su fase inicial. La mamografía es la prueba más efectiva para un diagnóstico precoz, por eso es conveniente realizarla a partir de los 40 años (si previamente no se ha detectado ninguna anomalía ni es una persona de riesgo), cada 1-2 años; y a partir de los 50 años, anualmente. Solo de esta manera se garantiza la detección temprana de cualquier anomalía en los pechos, pero tú también puedes prevenir desde casa. ¿Cómo? Sigue leyendo.

Autoexploración de los senos

Si no estás en ese grupo de edad, es conveniente realizar una exploración física. Es muy importante tomar el hábito de palparse los senos, por ejemplo, aprovechando el momento del baño; y consultar al especialista ante la mínima sospecha. Estas son algunas de las señales de advertencia que pueden servirte de guía.

  • El hallazgo de un bulto firme en la mama o debajo del brazo.
  • La irritación, enrojecimiento o descamación de la piel del pezón o de la mama.
  • Engrosamiento o hinchazón de una parte de la mama.
  • Hundimiento del pezón.
  • Cualquier cambio en el tamaño o forma de la mama.
  • Dolor persistente en la mama.
  • Secreciones por el pezón.

Aunque estos síntomas son comunes con otras afecciones mamarias totalmente benignas es conveniente consultarlo con el especialista para tener un diagnóstico más preciso.

Mi primera vez, ¿cómo debo hacerlo?

Si es la primera vez que realizas la exploración de los senos es conveniente dedicarle tiempo para conocer su aspecto y consistencia. De esta manera podrás identificar cualquier anomalía.

Realiza la exploración una vez al mes, tras la finalización de la menstruación. En el caso de las mujeres menopáusicas pueden establecer un día al mes.

Pasos a seguir

  • Colócate enfrente de un espejo y comienza a observar los senos, con los brazos caídos y girando el tronco a ambos lados. De esta manera revisarás la textura de la piel, el color y la aparición de bultos (estos últimos se detectan mejor al palpar la piel).
  • Levanta los brazos para comprobar el contorno de las mamas y si estas se elevan de manera similar.
  • Explora cada mama con la mano contraria. Comienza la exploración de fuera hacia el pezón. Con las yemas de los dedos realiza movimientos circulares, siguiendo una línea recta, en horizontal o vertical.
  • Con los brazos ya bajados palpa la axila para comprobar que no hay ninguna anomalía en la misma

Con la autoexploración y manteniendo las citas al ginecólogo con regularidad es más fácil luchar contra esta enfermedad, #SúmateAlRosa !!